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sábado, 4 de abril de 2015

Poesia: AL HOSPITAL NACIONAL DE CLINICAS

AL HOSPITAL NACIONAL DE CLÍNICAS

                                   

                                 
¡Oh mi viejo Hospital, tener quisiera
Elocuente la voz y más vehemente,
Para dejar que el futuro enalteciera
Lo que anhelo exaltar en el presente!

Inmenso y luminoso me parece
De tus columnas encenderse un mito,
En un templo divino en que florece
Un amor que en tu altar se torna rito.

Yo bebí como otros toda ciencia
En tu pródigo seno do se forma,
La febril juventud que con su esencia
Bulle airosa y feliz mientras te colma.

Tú,  nos viste llegar con paso incierto
El día primero de nuestra carrera,
Más hiciste que el triunfo fuera cierto
Y fecunda en acción toda la espera.

En los días de Guardia, parecías
Mantenerte en alerta omnipotente
Y en el novel oído nos decías,
El camino a seguir inteligente.

Las puertas del quirófano se abrieron
Con su Arte precioso y delicado,
Y con hábil pericia esculpieron
En los dedos oficio tan amado!

Servidor nos hiciste del hermano
Con el apostolado de la Medicina,
Y el corazón  por ti fue más humano
Por la noble misión que es tan divina.

¡Cuántas mentes preclaras has formado
En tu copa tan llena que enaltecen,
A tu nombre magno que embriagado,
Es Padre de varones que engrandecen!

Tus gradas tan gastadas por los pasos
De los que llegan a Ti por el consuelo,
Son las mismas pisadas por nosotros
En el diario luchar por nuestro anhelo.

Tus puertas como el roble fuertes
Son ejemplo vivo de la fortaleza,
Al transponerlas nos sentimos rientes,
Huyendo de nosotros la flaqueza.

Silenciosas tus salas arrebatan
Por esa abnegación que anidan,
Y en exaltada suavidad desatan
La urna de piedad que abrigan.

Tus paredes vetustas tienen vida
Y arrugadas están por el desvelo,
Por saber compartir la despedida,
Los dolores y penas en el suelo.

Tú, mi viejo Hospital, eres regazo
Del pobre, del enfermo y desvalido,
Y tus salas benditas el abrazo
Donde encuentra calor, hasta el perdido!

Y también tu jardín tiene ternura
Porque crece la rosa más ardiente,
O la hierba silvestre se hace pura
Acunada a la sombra de tu frente.

La solemne oración de las Hermanas
Se eleva por la tarde estremecida
Y renace de luz por la mañana,
Para llamar la fe, si está dormida.

Y los enfermos van a la Capilla
Donde nace la férvida esperanza,
Volviendo con un alma sin mancilla
Que sana donde el Médico no alcanza!

Es por eso que el cielo que te cubre
Pareciera más límpido y grandioso,
Dios hará que el sol siempre te alumbre,
¡Oh mi viejo Hospital, por lo glorioso!

 NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: PROSA EXTRAORDINARIA

PROSA EXTRAORDINARIA


Acaricio tus cartas con mis manos
Por que tus cartas Madre no se leen,
Se graban en el alma con el fuego
Nacido de tu amor en sus palabras.
Se besan con unción emocionada
Con los labios por ellas encendidos,
Tienen tanta dulzura estos papeles 
Que no atreve el panal a compararse,
Y se besan sus frases embriagantes
Duplicando la dicha que dimana
De su verso tan puro y cristalino 
Como el geiser que brota de tu entraña.
Se gusta la cadencia de su rima 
El profundo saber que ellas encierran,
Si parece naciste con el mundo 
Y no hay sabio que iguale inteligencia.
Y se atesora madre aquí en el pecho
La señera verdad de tus palabras,
Son el único axioma de la vida 
Que no engaña, no hiere, no abandona.
Por eso es que acaricio yo tus cartas
Para fundir tu voz y tu plegaria,
No me alcanzan los ojos de mi alma
Para leer su prosa extraordinaria!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: BLANCA VELA

BLANCA VELA


Si digo que hay soledad
Y se hace larga la ausencia,
Que la espera es un martirio
Continua angustia que aumenta, 
Quizás falto a la verdad 
En las frases del lamento.
Porque en realidad te siento
Aquí amarrada en el alma, 
Blanca vela de mi barca
¡Que airosa despliega el viento! 
Y si en alta mar prosigo
Navegando obstinada sin cesar,
No creas que yo tengo bizarría
Es que diriges Tú mi timonear.
Cuando quiero decir; "estoy cansada",
Llega en olas titánicas tu voz
Agitando mí sangre en marejada
Renovada de fuerzas y vigor
No podría decir jamás que sola
Me he sentado a trenzar mi cavilar
Porque tuve jazmines en mis dedos,
Y en su perfume al fin tú suspirar.
Con la proa rumbo al Norte 
Es brújula fiel tu mirar
Y tus manos Madre hermosa 
Jarcias de luz en el mar.
No importa si hay virazones,
Embate o cruel tempestad 
Si Tú empavesas mi borda 
Con tan gallarda presencia
Que hace fuerte a mi madero
Tú inmenso amor que acompaña, 
Blanca vela de mi barca
Que se despliega en el viento!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: RETRIBUCIÓN

RETRIBUCIÓN


He recibido Padre, de tus manos 
En un papel el oro de tus versos 
Profundos, trémulos y ufanos, 
Evocativos, deslumbrantes, tersos!

Me agradeces, varón incomparable
 El amor que te ofrezco tan sutil,
 Con tu bondad leal y más amable
 Convirtiendo tu alma en un pensil!

Y me dices gentil: gracias hijita...
 Escribiendo la prosa más hermosa,
Y me vuelvo a sentir tan pequeñita
 Acunada en tus brazos muy dichosa.

Y me haces llorar enternecida 
Releyendo tu poema cariñoso, 
Escuchando el arrullo estremecida, 
De tu pecho solemne y oloroso.

Ánfora cargada de elocuencia 
Frases de sándalo inmortal, 
Llevando de la flor tan grata esencia 
En el numen de tu seno paternal.

Cascadas de virtudes y verdades 
Siendo yo, la que debe agradecer, 
El amor, los cuidados y bondades, 
Tantas cosas que me hicieron florecer!

Y no alcanzan los días en el mundo
 Para pagarte a Ti, Padre adorable,
Que me diste lo bello y lo profundo,
Siendo mía la deuda incancelable.

Solo tengo palabras de alabanza, 
Te ofrezco mi riqueza de papel 
Y el himno levantado a lontananza, 
Ciñendo tu cabeza de laurel.

Te regalo del cielo septembrino 
Muchas rimas pletóricas de sol, 
Y el esplendor del cielo más divino 
Con sus nubes de oro y arrebol.

Y del mar la blancura de la espuma
 Te contara la inmensidad de mi querer,
 Junto al poema para ti de gracia suma,
Porque infinito es Papa, tu merecer!..

NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: SAN JUAN DE LA FRONTERA

SAN JUAN DE LA FRONTERA


Bajo la sobriedad  solemne de los Andes,
Te fundaron, San Juan de la Frontera
Y creciste humilde, rosa cordillerana
Entre las  bellas provincias hermanas.

Entre mis manos, sutiles de poeta
Trócanse  pétalos tus departamentos,
Quiero besarlos hoy, con mis palabras
Teniendo mis labios sabor de tu tierra!

Yo he nacido al arrullo de tu Zonda,
Corre en mis venas calor de tu siesta,
Me pusiste por alma, el azul de tu cielo
Y por corazón el zumo de un racimo de sol.

Yo he crecido al preludio de tus pámpanos
Meciéndome en un piélago de surcos,
Escuchando el balbucear de tus retoños
Y la solemne oración de las montañas!

Tus páginas de historia están templadas
Con el arrojo estupendo de tus hombres,
Aquellos, amantes hijos que supieron
En el ara de la Patria, izar tu nombre.

Asi los viste salir del pecho amante
Y al terruño llegar, plenos de triunfo,
Así  viste tu nombre muchas veces
Brillar orgulloso entre la gloria.

Para ti mi oración, rosa cordillerana,
A ti, valle de pétalos, vides  y olivares
Y se eleve la unción con que te canto,
Hasta el cóndor que habita tus montañas!..

NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: SAGRADOS

SAGRADOS


Acariciada estoy con los jazmines
Que han llegado del hogar distante,
Transportando mi alma a los confines
Allí, donde la dicha es más amante.

Ah! milagro divino que encerrado
En una caja común  de gris cartón,
Se troca llegando al hijo amado
En pedazos del ferviente corazón!

Corazón de mis Padres adorados,
Nada hay que se iguale a vuestro amor,
Inmenso como Dios en sus dictados!

Pleno y generoso en mil cuidados,
Por la llama inmortal de gran calor,
Que nace de sus pechos,  por Sagrados!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: AL JARDÍN FLORIDO

AL JARDÍN FLORIDO


 Hoy aquí, un hombre ha muerto,
Un hombre que Córdoba llamaba
EL JARDÍN FLORIDO, con acierto,
Porque una flor en el ojal mostraba.

Y entristece profundo su partida
A todas las calles de la gran ciudad,
Aquellas que le vieron por la vida,
Repartiendo piropos de verdad!

¡Que mujer no sintió su gentileza
Al pasar por su lado en el trajín,
Y bebió en el requiebro la belleza
Nacida con la gracia de un jazmín!

¡Cuantas veces a mí, me dijo bella,
Amorosa gitana de labios carmesí,
O...hermosa, tu cara es una estrella
Y de diosa es tu talle de alelí!

A todas por igual nos piropeaba,
Sin fijarse en edad ni condición,
Y ante toda mujer se le escapaba,
De los labios lisonja con pasión.

Y era él un Artista que creaba
Belleza en cada rostro de mujer,
Pues renacía en la fea que adulaba,
Otra vez la esperanza en merecer!

Más, pocos conocieron su apellido
Pero sí le llamaron por su apodo,
Le quedaba muy bien lo de florido
Unido al desparpajo de su modo.

La gente le apodó por su vestido,
Por llevar una flor en el ojal
Pero diría yo, que lo florido,
Lo tenía en su piropo colosal!

Estaba en su vejez la primavera
Al mover tan garboso su bastón,
O en la flor que prendía tempranera
Transformando en pénsil su corazón!

Los hombres quisiera no olvidaran
A este anciano risueño y singular,
Y andando por las calles piropearan
A la mujer para hacerla suspirar.

Porque es bello al oído una palabra
De lisonja y halago, de adulación,
Esa sola palabra dulce que abra
La puerta al corazón con emoción

¡Oh! anciano feliz hoy has partido,
A la muerte quizá, llamaste hermosa
Y en el piropo del postrer sonido,
Le diste de tu ojal, la ultima rosa!

En Córdoba tu recuerdo se ha quedado
Guardándote en su arqueta cariñosa,
Porque fuiste un eterno enamorado
Con tu dicción florida y olorosa.

Y aunque pase tiránica la vida
Esfumando mil hechos la memoria,
Siempre habrá una nieta sorprendida
Escuchando de la abuela ésta historia.

Historia de aquél viejo tan risueño
Que le llamaron El JARDÍN FLORIDO,
Porque tuvo en sus labios con empeño,
Un piropo gentil y enternecido!
Córdoba, 10 de Julio de 1968.

NORMA ACERBI CREMADES

Poesia: SAN JUAN

SAN  JUAN


Porque me siento un pedazo de tu cerro,
Engastada en la arcilla de tu seno,
Le canto a la magia de tu valle
Apasionado, poético y vehemente.

El misterio que tienen tus montañas
Se ha quedado en mis ojos por mirarte,
Y el dulzor de racimos en la boca
Se hace miel en mis besos por amarte.

Y tu ardoroso sol está en mis venas
Corriendo como potro enardecido,
Saturado de siestas calurosas
Tan pobladas de rimas soñolientas.

Tus noches tan fragantes en mi pecho
Son un ramo de rosas vocingleras,
Junto al agua que salta en tus acequias
Para llenarme de notas tempraneras.

Yo siento los zarcillos incrustados,
De tus vides doradas y jugosas,
Aquí en mi corazón como engastados
Con sus dedos menudos y olorosos.

Y llevo las estrellas de tu cielo
Alumbrando mis pasos cada día,
Con la diáfana luz que solo tienen
Las mil Pléyades bellas que posees.

Polvo soy que amamantó tu río
Ese mismo que nació en los Andes,
Hijo arisco del cóndor y la nieve
Que ha dejado sus huellas imborrables.

¡Cómo no he de extrañarte en la distancia
Si tengo mi raíz en tus montañas,
Y el capricho azulino de sus formas,
Se levantan en mi para cantarte!

¡Cómo no he de quererte San Juan mío,
Terruño patriarcal y bendecido
Si yo llevo tu Zonda en mis oídos,
Y tus vides, tus cerros en mi entraña!..

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: NO OLVIDES ESTA HISTORIA

NO OLVIDES ESTA HISTORIA


Caminando en el bosque de alborada, 
Encontré un leñador desconsolado
Y detuve mis pasos a su lado,
Escrutando la pena en su mirada.

Estaba junto a un tronco arrodillado, 
Y de pronto su pecho estremecido
Me narró aquella historia que no olvido, 
Bajo aquél árbol marchito y apagado.

"Tenía en mi bosque, me decía, una planta 
De follaje tan magno y primoroso,
Donde anidaba el pájaro allí airoso
Entre un verde de hojas que agiganta".

"Era Amistad su nombre y prodigaba 
En las tardes las flores más hermosas, 
Donde libaban abejas afanosas
Y su aroma gentil desparramaba".

"Sus ramas cual dos alas cobijaban 
Con una sombra cálida y amante
Hasta ofrecer su savia palpitante,
Como gotas de mieles que embriagaban".

"El viento desataba entre sus hojas, 
Sus cabellos revueltos que plateaba, 
La luna que al mirarse se acunaba, 
En su dosel de amor y flores rojas".

"Pero fue un leñador y el más querido 
Que descargando el hacha la hirió tanto, 
Que la dulce Amistad, destiló llanto
Por ese leñador que era un perdido".

"Mas no contento con eso día a día, 
Desgajando sus ramas descolgaba, 
A los nidos que amante cobijaba
Y le daban con trinos su poesía".

"Yo sabía que Amistad me amaba 
Porque de frutos me colmó mil veces, 
Llegando a desflorar sus desnudeces 
Para dar al leñador lo que anhelaba".

"Pero no supe agradecerle su desvelo, 
Su follaje, la sombra, su dulzura
Y solo supe darle hachazos de amargura, 
Por los que hoy no encuentro ya consuelo".

Me alejé del lugar calladamente,
Pensando que en el mundo se traiciona 
A la dulce Amistad que no abandona 
Y que a veces tratamos torpemente.

¡Hijo mío, no olvides ésta historia
Y cuando en tu bosque la Amistad prospere, 
Nútrela con tu sangre para que ella impere, 
Y no seas, como el leñador, de escoria!

NORMA ACERBI CREMADES


Obtuvo Primer premio y plaqueta de honor en el Concurso Literario Nacional "Prof Antonio S. Nuñez Millan" de la Sociedad Argentina de Escritores — San Juan — 2003.



Poesía: SOLAMENTE DE PAPEL

SOLAMENTE DE PAPEL


Ayer me preguntaste si yo amaba, 
Si había amado, quizás alguna vez, 
Si conocí al amor que nos tornaba, 
En frágiles criaturas de papel!

Lo vi junto a mi lado, muchas veces 
Y lo dejé pasar por no creer en él, 
Lo vi también llorar, convulsionado 
Apenado quizás por mi desdén.

Lo vi caer vencido y suplicante
Por negarle el apoyo de mi seguro pie, 
Y lo escuché silbar en mi ventana, 
Golpeando con sus dedos de papel!

Con la primera luz del día retornaba 
Volviendo siempre, como una sombra fiel 
Que seguía a la mía, sin cansarse
Para trocarme en criatura de papel!

Hasta que un día me detuve al verle,
Me quedé sin pensarlo, conversando con él, 
Me conmovió al fin por tanto empeño,
Y cedí bajo el embrujo de su sed.

Y fue desde aquél día que te amo, 
Que vivo enamorada del amor, 
Que me siento feliz entre las nubes, 
Donde soy solamente de papel!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: AUSENCIA

AUSENCIA


Padre Nuestro que estás en el cielo, 
mi Madre...mi Madre se ha muerto, 
acoge su alma, mímale a tu lado, 
tómale sus manos y besa su frente
que yo ya no puedo, porque no la tengo! 
Mas veo sus cosas, entrañables cosas: 
sus pañuelos níveos, la ropa sedosa,
su rosario pleno de gastadas cuentas 
siempre desgranadas con piedad infinita! 
Sus libros cerrados en la mesa triste,
su bastón, anteojos y el misal dorado. 
Plegadas agujas de un tejido trunco, 
collares y lanas, hilos de colores!
Ella que era hermosa, aún con sus años
de piel blanda y suave como la magnolia, 
de cerebro claro, transparente idea,
brisa bienhechora, fanal bondadoso, 
de palabra amable, pero sobre todo
de un profundo pecho capáz de colmarte
del amor más puro, del amor más hondo!

Dicen que los muertos Señor, quedan solos
 y los que quedamos aún ¿no lo estamos? 
Al fin solo gotas, caudaloso río,
Vida presurosa que obligada pasa... 
Y yo con mi pena no tengo consuelo
ausencia absoluta por mi Madre muerta. 
El trino ha cesado y su risa inquieta,
el sillón vacío, parece arrugado. 
Su cama está fría, la casa desierta,
nadie me despide y nadie me esperal..

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: A MI PADRE

A MI PADRE


Esta noche no se escribir mis versos, 
Si profundos y austeros para un hombre 
O vibrantes y cálidos a un Padre, 
Dulce Padre que acunó mis sueños!

Se, que las palabras son muy pocas 
Para bordarte con ellas filigranas, 
Para decirte con ellas las promesas, 
Que mis manos te cantan embriagadas.

Cada mañana que mis ojos vieron 
Te encontré trabajando de temprano, 
Y nos dió tu figura el bravo ejemplo 
Del sello patriarcal con que te ungieron.

A las horas del día tú alargaste
Con el acero y oro que bruñiste,
Para darle a tus hijos la simiente 
Del capullo en flor que les forjaste.

Así, nos diste el pan de cada cielo 
Que ha tenido de estrellas los reflejos, 
Con el sabor a roble de tus manos 
Y del alma la miel de tus desvelos.

Tu supiste cuajar con terciopelo 
El juguete del hijo que mimaste, 
O el consejo tan sabio que dijiste 
Al dar tu corazón como consuelo.

Y fuiste de mis venas el afluente 
Que ha tomado vigor en tu vertiente, 
Y he bebido en el agua de tu fuente, 
Esculpiendo tú nombre aquí, en mi frente.

Y por eso no se corno arrullarte, 
Perfumando este fruto generoso 
Que estoy para ti ya madurando, 
Como ofrenda de amor más floreciente!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: MI POETA

MI POETA


Con tus versos, Padre mió
Voy formando un florilegio, 
Como quien junta del río, 
Mil gotas de sortilegio!

Son tus versos olorosos
 Cual jazmines invisibles,
 Que se anuncian generosos
Con aromas intangibles.

Cruzan los cielos veloces 
En el Pegaso del Arte, 
Para traerme tus voces
Y de tu alma una parte.

Oh!.. que dicha tan amable
 Tener un Padre poeta,
Un sonador adorable
Con una lira repleta!

Tu fibra estuvo secreta
 En el alma aprisionada, 
Allí como en la probeta
Cual fluido depositada.

Más... creo que ya sonabas
 Cuando hacías los caminos,
 Y por eso así esmaltabas
Los senderos más divinos.

Tenía dosel de estrellas
 Tu tienda de la campaña,
 Y la poesía como ellas, 
No te era amiga extraña.

Certero tu teodolito
Media con precisión, 
Como poeta exquisito
Cuidando de su dicción.

También rimaba el compás, 
Escuadras y tiralíneas,
Y el desorden tan audaz, 
De ese rincón de líneas.

Y nadie osaba llegar
Tu trabajo a interrumpir, 
Embriagado al dibujar
Como tallando un zafir.

En los magníficos puentes
Rimaba tu ingeniería,
Con arcos inteligentes,
Bóvedas de tu poesía!

Y que planos cuidadosos
Con paralelas perfectas,
 Laberintos misteriosos
Sonetos de bellas rectas.

Ya lo vez... tengo razón
Toda tu vida rimaste,
Poeta, de corazón
Con igual pasión amaste!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: CANDOR

CANDOR


Niña, que vas andando 
Por el campo sin mirar, 
Las espinas y guijarros 
Que a tus plantas dañarán.

Solo saben tus pupilas
A las flores admirar,
Se detienen con el ave
Por sus cantos a imitar.

En la orilla del arroyo,
Manso juguetean tus pies, 
Mientras se funde en el cielo
La estrella de tu mirar.

Tu virginal existencia
 Canturreando una canción,
Salpican de Primavera
Por el sendero que vas.

Y al caminante agobiado
Que rosaste sin pensar,
Pudiste con tal encanto
Florecer en su rosal!

NORMA ACERBI CREMADES

Poesía: LOS CUATRO CONSEJOS

LOS CUATRO CONSEJOS


Como cuatro violetas olorosas
Han llegado en la carta tus consejos, 
Como cuatro violetas abundosas
Que de tu alma son, bellos reflejos!

Cuatro dantescas rosas siderales
Para guiar mis pasos por la vida,
 Con el fulgor que tienen colosales
Tus pupilas de Madre enternecida.

Me decís, como el águila que sea
La que se esfuerza por llegar al nido,
 Y entre la tempestad su pecho ondea
Sin temor por el rayo ni el bramido.

Y así llega a la cumbre victoriosa,
 Ha transpuesto la nube más obscura
Y sabe conseguir la luz radiosa,
Con titánico vuelo hacia la altura!

Y que en los labios tenga una sonrisa
Para borrar enojos o asperezas
Y sepa prodigarla cual la brisa,
Que no tiene enemigos ni tristezas!

Que sean mis frases de alegría,
 Cual la voz del arroyo cristalino
 Un continuo fluir de algarabía,
 Con un paso feliz por el camino.

¡Vive la juventud, dice el consejo,
 Por que se va veloz ésta mezquina
 Y de repente nuestro viejo,
Ve en el cielo partir la golondrina!

Las cosas que no hicimos matutinas
 No las haremos al caer la noche,
 Pues los ojos se llenan de neblinas
 Y arrugas en la frente son un broche

¡Cree en Dios fervorosa, hija mía,
 Que tú mirar del cielo no se aparte
 En tu alma la Fe, cual la poesía,
Bajarán dulcemente hasta besarte!

Porque Dios es amigo, consejero, 
Es alimento y sostén, es esperanza
 Y se vuelve en el pecho jardinero
 Cuando le damos toda la confianza.

¡Oh tus cuatros consejos tan certeros,
Sabiduría sin par la tuya, Madre,
En tétrada brindando los veneros
 Que darán mi vida bello encuadre!

¡Sean benditas, violetas olorosas
 Que llegando en la carta desde lejos
 me tren en palabras tan hermosas
De mi madre exquisita, los reflejos!

NORMA ACERBI CREMADES
(Del Libro Amor y Gratitud)